Carta a Sofi, por 48 horas de larga espera

Después de unas horas sabremos o no cuál es el diagnóstico.
Mi querida Peque,
en mi cabezota un martillo me golpea con "No
sé si estamos haciendo bien al medicarla", dicho por tu mamá. Y como si fuera
poco ese médico que fue a ver cómo te estaban haciendo el estudio y empezó a
cuestionar la forma, que no debías caminar, que no debías esto o aquello... Y
que diga que lo que te pasa no es una convulsión sino conductual abrió de nuevo
la compuerta. Tu mami llamó y nos contó, luego dijo ¿Y si no tiene
nada, si todo es conductual? Entonces ¿cómo decirle sobre la
incompetencia de los médicos sin que deje de confiar en ellos? ¿Cómo darle
tranquilidad y afecto a través de un celular?
Mañana voy a ir a
verte, a tratar de estar un rato con vos para que tu mamá se distienda un poco.
No me llevo bien
con los médicos, no les creo demasiado. Eso de que te hablen en difícil como
para que no entiendas y si le preguntás o cuestionás son un "neófito"
que se atreve a ponerlos en tela de juicio.
Te cuento: hace
unos cuantos años, cuando tu mamá era chiquita, ella no se sentía bien. La
llevé al pediatra y me dijo que se estaba haciendo la enferma par ano ir
al colegio. Seguí controlando a tu mamá y llamamos a otro médico. El segundo
médico no se atrevió a decir que el pediatra de la obra social era un inútil
para todo servicio. Le dije sobre el diagnóstico de un médico de guardia del
Hospital de Niños y entonces nos mandó a hacerte unos análisis. Tu mamá estaba
al borde de una peritonitis. La operaron de urgencia. Las enfermeras me
preguntaban cómo la había dejado llegar a ese punto. Sentí ganas de ahorcar al
médico, pero luego las cosas se fueron poniendo en su lugar.
De este tipo de sustos
mi Peque tengo una serie para contarte cuando seas más grande, pero tal vez no
sea interesante. Solo me gustaría que esta vez todos se hayan equivocado y que
vos estés bien.
Un abrazo mi
cielo.
Abu mama