2.10.07

Carta de F

Suelo esconder “tan bien” las cosas (debería decir guardar, pero no es así) que ni yo misma las encuentro. Necesitábamos unas llaves, busqué en uno de los cajones de mi mesita de luz y encontré un sobre con una carta amarilla por los 20 años de añejamiento. La había olvidado, no a su autor. Me sentía mal y la carta fue una caricia, por un lado, y un granito de dolor, por otro.

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Santa Teresita 4/1/87

Estimada ….

¡Qué sorpresa recibir mi carta! ¿No? El motivo principal por el que te escribo es porque estoy leyendo “El Principito”, que vos habías recomendado, en especial el capítulo del zorro. ¡Qué gran libro! Lo entendí bien, ¿lo de domesticar al zorro no fue lo que pasó entre nosotros? Primero me sentaba lejos, pero después me gustaba hablar con vos, después lo de si vienes a las cuatro yo estaré contento a las tres. Puede haber muchos profesores y muchos alumnos, pero lo que pasó entre nosotros fue único.

Antes de venir a Santa Teresita hablaba con K. W. y llegamos a la conclusión de que no te supimos aprovechar, te brindaste tanto a nosotros y no supimos corresponderte. Aunque todavía me cueste el método del percibido y devengado, los asientos y demás cosas de la materia, me enseñaste a ser yo mismo, a tomar decisiones, a no aflojar en los malos momentos. Quizás perdíamos horas de Organización o Contabilidad, pero ganaba mi formación como persona, eso te lo voy a agradecer por siempre.

Me acuerdo en 1er. año, y principio de este, que no te quería como profesora, pero qué arrepentido estoy. Espero que este año te tengamos otra vez.

¿Cómo estas pasando las vacaciones? Yo bien, este mes estoy en Santa Teresita y ya en febrero vuelvo a Buenos Aires. El tiempo no está muy lindo, pero me divierto igual. Hoy es domingo y está nublado; me gustaría que me contestes, y en febrero te prometo que te voy a visitar. Ale y K me dijeron que irían, así que te llamamos y arreglamos para ir.

Un poco atrasado pero te deseo un buen año y que hayas pasado buenas fiestas.

Mi dirección (…)

Me despido contento de haberte escrito ¡Suerte!

F (P…..)

PD1: No tomes a mal el haberte tuteado en la carta y no te olvides de NM.

PD2: La desprolijidad y los errores de ortografía corren por cuenta del autor.

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F. me maltrató más de una vez. En una de ella se pasó de la línea. Mi respuesta fue: “eso que dijiste se lo decís al rector o lo tomo como falta de disciplina. Si te parece que no soy idónea para dar la clase, presentá tu queja como corresponde. Ya mismo pedí de hablar con el rector y le decís que no sirvo como profesora.” Mi salida lo desconcertó, fue a hablar con el rector que tampoco entendió nada. Le dije a ambos que F tenía derecho a quejarse, pero no de la forma en que lo había hecho. Por lo menos que aprendiera a hacerlo de manera adecuada y ante quien correspondiera. De lo contrario merecía sanción porque estaba en el límite de la crítica gratuita. Si queríamos formar gente pensante, ese no era el modo de reclamar por su derecho. Por lo menos que lo hiciera bien y se dejara de rumores y chismorreo.

No hubo sanción y F se quedó desconcertado.

A partir de ese momento F prestó atención a mis desprestigiadas clases. Cambió y al final manifestó su cariño.

Con ese grupo me seguí viendo durante un tiempo, realmente fueron únicos. Ale es médico siquiatra, KW ingeniera, S. (5ª hija) Lic. en Administración y profesora de francés, otros que no recuerdo su nombre: dos contadores, otra abogada (los vi en casa de Ale hace unos cuatro años), otro F publicista…

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Años después, mi quinta hija (una ex alumna compañera de F) me llamó y me dijo: F murió. Tenía SIDA.

Me dolió.

Recordé que lo encontré una vez, me dio un abrazo y dijo ¿A qué no sabés lo que estoy haciendo? Trabajo en la parte contable de una cooperativa de farmacias. Junté lo que aprendí con la carrera que estoy haciendo [bioquímica].

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Quizás este perder mis cosas sea una estrategia aprendida en las clases sobre calidad de vida, cartas para los días de lluvia, cartas para levantar el ánimo, para pensar que ciertos caminos suelen ser complicados.

4 Comments:

Blogger MIB said...

Amalia! qué historia más conmovedora! de principio a fin!
Creo que la enseñanza de los profesores como usted no se olvida nunca... y es la más importante que se recibe en una edad complicada...
Personalmente creo que en mucho de lo que hoy me constituye como persona tuvieron que ver algunos profesores de mi secundaria...

Un abrazo grande! en un día de lluvia en madrid... quizá me ponga a leer alguna carta escondida por mis cajones...

02 octubre, 2007 16:00  
Blogger Loca xq (el mundo me hizo a)sí said...

está bueno redescubrir el pasado de tanto en tanto

02 octubre, 2007 16:18  
Blogger Amalia Carioli said...

FP era un buen chico. Uno de los tantos que pasaron a mi lado, a quien le puse algún límite, a quien quise y tuvo algo que reprocharme y lo dejé hacer. Tal vez ninguna de estas experiencias se acerque a mis amados Julia y Mariano Trujillo. Este mes van a hacer 8 años que murieron en un accidente de tránsito.

02 octubre, 2007 22:02  
Blogger Amalia Carioli said...

Me equivoqué, el 31 van a hacer 9 años que murieron Mariano y Julia.

04 octubre, 2007 00:12  

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