2.7.07

Con aliento a Cebolla

Un profesor de marketing decía: “Un niño que ve que su familia toma gaseosa en las comidas, va a tomar gaseosas cuando grande”.

Rodolfo Barros, en La Marca y el deseo, señala que un niño en un supermercado a los pocos meses de vida ya recibe los estímulos del marketing.

Mi profesor no creía en el marketing infantil, más los estudios de neuromarketing marcan la respuestas a los estímulos aunque el conductismo no goce de gran prestigio en estos tiempos.

Lo cierto es que los niños reciben la influencia del entorno, copian y los consumos que hagan tendrán que ver con lo que ve en la mayor parte de los casos (tal vez en todos).

El pequeño Nicolás ya cumplió más de un año. Desde hace un mes y medio camina, todavía no está ducho con el equilibrio, pero ya quiere correr y mirar hacia todos lados. Pensando en la herencia y como fueron sus padres pensamos que es normal que intente treparse por todos lados. Así ha conquistado moretones en las piernas y alguno que otro golpe más importante. Por mi parte, junto a su mamá, la tía Pau y el abuelo Víctor, contribuyo con todo lo que tenga que ver con libros.

Nicolás aprende como una esponja de todo lo que ve a su alrededor. Es el niño “toca botón”, con su dedito intenta manejar los controles remotos, el equipo de música, las llaves de la luz, los botones de cuanto teléfono queda a su disposición –así ha hecho llamados sin que los dueños se dieran cuentan y hasta una llamada internacional.

El sábado estuvo en casa, fue hasta el cajón donde guardo las papas y las cebollas, sacó una cebolla y me la dio. Su mamá dijo “Abuela, peláme la cebolla o me la como con cáscara”. Mi respuesta fue ¿Cómo le voy a dar cebolla? El pequeño no esperó y se arrimó la cebolla a la boca. Así fue como me enteré que cuando va a la casa de la abuela Mónica ve a Hugo, su esposo, comer ensalada de cebolla. Una vez pidió de comer y se la dieron pensando que no le iba a gustar. Pelé la cebolla, corté una rodaja finita y Nico me mostró la satisfacción con que la comía con una sonrisay me pidió más.

Después de la siesta se despertó con muy buen humor, sólo que tenía el más agradable aliento a cebolla que yo hubiera percibido hasta entonces.

5 Comments:

Blogger Loca xq (el mundo me hizo a)sí said...

maldito blogger, dejé un comentario y no lo puso!

decía: que las chicas igual lo van a querer besar y entonces va a salir una fragancia de cebolla

porque los de marketing aprovechan todo!

02 julio, 2007 09:17  
Blogger Amalia Carioli said...

O van a recalcar los beneficios de comer cebollas para ser saludables, o vaya uno a saber qué...

02 julio, 2007 11:30  
Blogger MIB said...

qué divino!! me lo como!! encima te pide más!!
Qué grande el enano!! si los niños copian todo!!! y muchas veces los adultos no se dan cuenta de eso!!

Besos Amalia!!

02 julio, 2007 12:36  
Blogger Amalia Carioli said...

MIB,en el blog de Pau hay fotos con el vehículo que le regalaron los tíos abuelos. Con esa pinta y comiendo cebollas es realmente un muñecon.

02 julio, 2007 17:09  
Blogger TOTA said...

Ayer me pedia a mí todo lo que yo comía (queso, lechuga, papas fritas, etc) Un godito hermoso

03 julio, 2007 16:41  

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