20.4.07

Una vez más, Edipo...

En marzo de 2004 pasé la película Bowling for Columbine a un grupo de alumnos de quinto año. Analizamos fragmentos de la película, la relación con el tipo de sociedad, la violencia, las fuentes de la violencia, la vinculación con el marketing, el tipo de película documental y su circuito de circulación, etc. Al final terminé preguntándoles si creían que algo así podía ocurrir en nuestro país. Para los chicos no era posible. Tenía a mano una revista que mostraba cómo la gente del partido de Villarino,m en el sur de la provincia de Bs. As., se armaba para protegerse de los robos, hasta el mismísimo intendente del lugar había recomendado armarse para defenderse hasta de la policía. Les dije que con un contexto de ese tipo íbamos a llegar a tener nuestro Columbine. Después de eso, una mamá se quejó porque había pasado esa película, que a su hija le había impactado, etc. Cuando ocurrió la desgraciada muerte de tres chicos en el colegio de C. de Patagones los chicos me miraban sorprendidos, había anticipado el acontecimiento y lo había ubicado en esa zona, varios meses antes. No apunté ni para el norte, centro o sur del país. Marqué el sur de la provincia de Bs. As. Una mera coincidencia, pero que tomó mayor vuelo cuando se conoció la tragedia.

Las miserias al descubierto, de la sociedad desquiciada en la que vivimos los argentinos, agitaron las voces de los funcionarios, trataron de cubrir su desidia de años de inacción en el análisis de soluciones a los problemas que aquejan a la gente, especialmente a la juventud, con represión y más violencia .


¿Dónde estaría la causa que impulsó a ese chico de quince años a empuñar un arma y disparar a mansalva contra sus compañeros?

El cine, la tele, las revistas… los modelos de vida ¿cómo funcionan?

Todo ser humano en crecimiento necesita de modelos. ¿Para qué los necesita? Para copiarlos. Los adolescentes están justamente en eso: copiar modelos.

En los jóvenes de hoy no hay respeto por la vida, porque el contexto social que los educa todos los días no le aporta esos valores.


La mayoría de las películas que se proyectan tienen como base argumental la violencia, son los mejores manuales para enseñar a ser un delincuente. Si a eso agregamos que la justicia protege -con razón-, los derechos de los menores, los adolescentes, hallaremos un cóctel en extremo peligroso.

Al igual que con Edipo, el chivo expiatorio es una costumbre muy nuestra; lo primero que se hace es señalar un culpable de la violencia sospechada y anunciada. El síndrome de Chivo Expiatorio es universal, trasciende culturas, razas, creencias ...




Y de aquí al “gran” país del norte. Lágrimas, oraciones, velas y 33 nuevas muertes. ¿Era un demente? ¿Esa es toda la explicación? ¿Hay gente mala, tan mala? ¿Qué contención tienen ciertos jóvenes con problemas para relacionarse? Recuerdo la lectura de las prácticas del “pharmakos”.


Los adolescentes no razonan demasiado. Están muy ocupados en encontrar quiénes son, para qué están, para dónde van... la sociedad le ofrece objetos para “pegar” a sus deseos, sus carencias, todos deben ser exitosos, muy buenos mozos, muy hermosas mujeres (no importa que se mueran de hambre o que violenten su propia naturaleza) deben responder a los patrones prefijados.


Los que hoy somos adultos hemos tenido dudas alguna vez sobre el para qué estamos en este mundo, los valores humanos, el valor de la vida... Nosotros, adultos, tal vez, porque vivíamos en una sociedad un poco más ordenada, tal vez menos materialista, encontrábamos el camino con la ayuda de nuestros padres.

De todas maneras la complejidad de este hecho no puede cerrarse en media página, es demasiado complejo.

6 Comments:

Blogger SW2 said...

Soy SirWIlliam!

20 abril, 2007 16:50  
Blogger Amalia Carioli said...

Sir! ha podido comprobar mi pobre inteligencia, ni por las tapas pasé las iniciales a su seudónimo. Perdón por el despiste.

20 abril, 2007 23:04  
Anonymous tota said...

hola mami.
Como ya es costumbre cada vez haces los textos más largos. Obviamente me lo lei todo pero pensé que ibas a poner también lo que ocurrió en Virginia hace unos días.
Te mando un abrazote

21 abril, 2007 13:18  
Blogger Amalia Carioli said...

Totita en el post el párrafo que dice:
"Y de aquí al “gran” país del norte. Lágrimas, oraciones, velas y 33 nuevas muertes. ¿Era un demente? ¿Esa es toda la explicación?"
A que crees que se refiere?
Las dos muertes del post siguiente hacen alusión a la persona que ingresó armada a la NASA, mató al rehen y luego se suicidó. Los dos post tienen su referente externo en los dos hechos ocurridos en el "gran país del norte", entre comillas porque no me parece tal.

21 abril, 2007 16:11  
Anonymous Carola said...

en el gran país del norte un chico desquiciado mató a 33 personas. En mi país un servidor público fusiló a un docente por orden de un funcionario "elegido" por el pueblo. Y Nina Peloso se cuelga el rostro del asesinado por puntos de rating, patético lo nuestro.Qué mensajes damos a nuestros hijos aceptando tanta mediocridad con tanto naturalismo?

22 abril, 2007 00:29  
Blogger Amalia Carioli said...

No sé lo de NP, es un poco más complejo. Para ellos tal vez instalarse en el lugar de la VOZ, del ser visto, del ser escuchado es tomar un espacio. Lo hacen simplemente por causa propia, busqueda de poder, notoriedad... Escuché a alguien del grupo, recordé a los que amaban a Evita. Para cierta clase social, para ciertos grupos ese espacio vale. Vi el film La Antena, dice mucho sobre la tele. Hace 2 días un nuevo episodio sacudió a EEUU... creo que mejor escribo un post.

22 abril, 2007 08:55  

Publicar un comentario

<< Home